Mi primera experiencia criando a un gorrión huérfano: historia y consejos

El primer contacto con un ave nunca se olvida. Eso lo sabe Laura Fernández, que nos envía su historia con la crianza de un gorrión huérfano. Además, incluimos los consejos más importantes que debes de tener en cuenta si alguna vez tienes que hacerte cargo de un ave similar.

Cuando salí a la calle y lo ví en el suelo, pegando saltitos y piando, no me imaginaba la historia tan bonita que estaba por comenzar…

Popeye era una cría de gorrión, a finales de primavera y principios de verano es común encontrarnos con estos animalitos en parques y aceras, para ese entonces ya tienen plumas y aunque siguen dependiendo de sus padres para comer, comienzan a experimentar sus primeros vuelos.

La mayor parte de las veces, cuando caen al suelo, los padres los alimentan hasta que

pueden hacerlo por sí mismos. Esta es una de las razones por las que solo deberíamos adoptar a un gorrión cuando veamos que ninguno de sus padres está cerca o bien cuando se encuentre en un lugar que suponga un peligro para él (aceras, zonas transitadas o frecuentadas por gatos).

Observé a Popeye durante un rato, cada vez que algún pajarito se acercaba a él, corría a saltitos desesperado piando, esperando que fuese alguno de sus padres. La idea de hacerme cargo de un animalito así me daba cierto respeto porque no sabía nada de la vida de un gorrión, y mucho menos de un polluelo. Pero no podía dejarlo allí.

Quien ha convivido con un ave sabe que son seres especiales, es increíble lo listos, dulces y cariñosos que pueden llegar a ser. Sin duda cuidar de él fue una de las experiencias con animales más bonitas y enriquecedoras que he vivido. Gracias a Popeye descubrí el mundo de las aves, aprendí a reconocer sus sonidos, entender sus hábitos, diferenciar si eran machos o hembras y no solo de gorriones, si no también de muchas especies más. Ahora nunca falta alpiste y mijo en mi balcón ni un poco de agua fresca.

Si algún día tenéis la suerte de cruzaros con una cría de gorrión o cualquier otro animal o ave os invito a que no paséis de largo, si por un momento vuestra existencia logra hacer la de otro ser un poco más amable, ¡habréis triunfado!

Por último quería agradecer a ECOURBE su generosidad, no solo por haberme dejado compartir mi experiencia en su blog, si no por haberme brindado su ayuda, gracias a sus consejos pude sacar a Popeye adelante y ahora surca los cielos con sus alas.

Os dejo aquí una pequeña recopilación, mucho ánimo en esta preciosa nueva aventura.

¿Qué hacer cuando llega a casa un gorrión?

1.HIDRATACIÓN

Cómo dar de beber a un gorrión
Es muy importante mantener la hidratación

Nuestro pequeño seguramente esté deshidratado, la mayoría de las veces llevan horas al sol, por ello, ayudándonos con una jeringuilla pequeña (sin aguja) le iremos acercando pequeñas gotas de agua a su pico, teniendo siempre cuidado de no salpicar sus narinas (son los agujeritos que tienen en la parte superior del pico) para no provocarles ningún problema respiratorio.

La cantidad la marcarán ellos, si no tienen sed no querrán beber más (mi gorrión que era más chulo que un ocho giraba el pico). Un truco para comprobar la hidratación de nuestro pequeño es fijarnos en sus heces, si son demasiado líquidas quizás deberíamos ofrecerle menos agua.

2. LA JAULA Y EL NIDO

Esto dependerá de la edad del polluelo. Mi experiencia fue con gorrión que ya tenía plumas, por lo que preferí construirle una jaula con una caja de cartón para evitar que se lastimase las alas con las rejas. En una de las esquinas puedes poner una caja pequeña con trozos de servilletas de papel a modo de nido. Hay que evitar utilizar otros materiales como algodón o trozos de tela porque pueden enredarse las patitas con los hilos y hacerse heridas.

Es importante que coloquemos la jaula en un lugar donde tenga luz pero no sol directo y sobretodo mantenerla siempre limpia, los gorriones son animalitos muy aseados y limpian diariamente las heces de sus crías.

3. ALIMENTACIÓN

alimentación de un gorrión
El gorrión aprendiendo a comer

La dieta de estas aves en su hábitat natural consiste básicamente en semillas e insectos por lo que podéis hacerle una “pasta” a base de miga de pan integral sin sal, huevo duro, agua (NUNCA LECHE) y semillas. También complementar con pasta de insectívoros que se le puede dar en bolitas o, si nos sentimos experimentados, introduciéndosela en el buche con una jeringa de 1 mL. Una manera práctica de darles la comida es haciendo pequeñas bolitas de esta “pasta” y acercárselas al pico con un palillo (recortad la punta para que no se pinche).

Lo ideal es que completéis la dieta con gusanos (gusano de la harina), para ellos es todo un manjar y tiene muchísimo alimento. También podéis ofrecerle trozos de manzana cuando empiece a picotear solo.

Por último recordad que las tomas deben hacerse cada 2,30- 3h durante las horas de luz, puede parecer sacrificado, pero será una o dos semanas de vuestras vidas a cambio de una vida entera de vuestro gorrión.

4. APRENDIZAJE

Una de las cosas que más me llamó la atención de estos pequeños es lo rápido que aprenden…son muy muy listos! Los primeros días solo comía lo que yo le daba con el palillo… pero pronto vi que estaba muy atento a todo lo que ocurría a su alrededor e intentaba picotear él solo, así que empecé a ponerle después de las tomas trozos de gusano, bolitas de “pasta” y semillas (mijo en rama o preparado para canarios) para que fuese familiarizándose con ellas.

En dos días comía solo, y en tres ya se las apañaba para beber. No os imagináis lo enriquecedor que es verlos avanzar día a día, cada pequeño pasito suyo era como triunfo para mí.

5. IMPRONTA

Cómo criar a un gorrión (3)
Popeye en el hombro de Laura

Otra cosa que notareis es lo rápido que cogen apego a las personas. Del cariño que vais a sentir vosotros no os hablo, eso es algo que empezareis a notar desde el primer día.

Al principio  Popeye no salía de la caja, pero a medida que fue empezando a volar por si solo ya no se despegaba de mí. Un hombro, un brazo, la cabeza… cualquier lugar  es bueno para ellos siempre que sea lo más cerca de ti.

Esto a priori puede parecer muy bonito, pero no debemos dejar que se impronten ya que después al devolverlos a su hábitat natural corren el riesgo de ser demasiado confiados y de terminar en las garras de algún gato.

Para evitar eso, y muy a mi pesar, decidí empezar a sacarlo con su cajita de cartón a la terraza, en una zona sombreada para que así pudiese comenzar a conectar con los sonidos de la calle y de otros pájaros. Solo lo visitaba dos veces al día, por la mañana y por la tarde. Una tarde fui y ya no estaba. El viento había volcado la caja de cartón y Popeye había aprovechado un agujero en la malla verde que la recubría para VOLAR : )

Por Laura Fernández

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close